viernes, 4 de diciembre de 2009

EL EMPLEO EN PEREIRA NO REACCIONA

Como es apenas obvio, el paulatino deterioro de la economía pereirana ha tenido dramáticos efectos sobre el empleo en la ciudad. Son varias las causas. El comercio con Ecuador y Venezuela está en niveles críticos, con graves perjuicios para la industria manufacturera local. Las ventas al detal presentan un gran descenso debido a la crisis económica, pero también porque los compradores de los municipios vecinos ya no vienen hasta la ciudad buscando el gancho de las grandes superficies que ya encuentran en Armenia y Manizales. Las inversiones públicas del gobierno central se han concentrado en Caldas y Quindío, en tanto que Risaralda apenas sí aparece en algunas partidas del presupuesto nacional. Las remesas provenientes de España y Estados Unidos, ingreso importante para las familias de cientos de migrantes, se han reducido por la fuerte depresión financiera y el paro laboral en esos países.

Estos acontecimientos explican en gran medida por qué Pereira, con un desempleo del 21,9%, está en peores condiciones que Quibdó (19,5%), Armenia (18,2%), Pasto (17,5%) y Popayán (17%). Pese a ello, la dirigencia de la ciudad no ha sido capaz de enfrentar el fenómeno de la desocupación con verdaderas acciones de choque. El Alcalde, los voceros gremiales y los líderes políticos se han quedado en la queja lastimera, a la espera de una respuesta compasiva del gobierno nacional que todavía no llega.

Un reciente sondeo de opinión del periódico La Tarde, realizado entre 425 personas, mostró que el 70% de ellas consideran que en Pereira no se están tomando las medidas necesarias para frenar el desempleo. Y tienen toda la razón. En las últimas dos semanas tuve la ocasión de estar en Bucaramanga e Ibagué y hablar con sus dirigentes locales. En ambas ciudades se percibe un ambiente de optimismo por la recuperación de sus economías, pero muy especialmente por estar alejados de la indignidad que representa liderar las tasas de desempleo en el país. Es claro que las dos capitales tienen unos alcaldes que se la han jugado a fondo con la inversión en obras de infraestructura. Además, dichos mandatarios están apostándole a proyectos productivos, nuevas inversiones de capital privado, oferta de créditos blandos de largo plazo y constantes ruedas de negocios con compradores nacionales e internacionales.

Es evidente que las fórmulas de solución están ahí. Lo que se requiere es voluntad política para hacer la tarea, decisión administrativa para liderarla y funcionarios calificados para ejecutarla. Pero también se necesita de un sector privado que no se esconda detrás de los escritorios y ponga la cara, no con declaraciones sino con acciones.
Por Humberto Tobón y Tobón

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Qué hacen los ‘cacaos’ en el campo? Aurelio Suarez Montoya "La Tarde.com"

El debate sobre “Agro, Ingreso Seguro” (AIS) se inició a partir de las denuncias de corrupción, por eventuales irregularidades cometidas en la selección de proyectos, especialmente para riego, y por los beneficios entregados a supuestos narcotraficantes; luego se extendió al escándalo de “las pirámides” formadas con esos subsidios por los donantes a las campañas presidenciales y reeleccionistas y terminó convertido en un asunto de fondo: la discusión pública sobre las políticas agrícolas diseñadas e implementadas por el gobierno de Uribe en más de siete años.

En ese marco se desató un sentimiento de indignación general porque el más alto porcentaje del medio billón de pesos, que en promedio anual forman el monto del AIS, haya terminado concentrado en las arcas de empresas multimillonarias, incluyendo a los más poderosos trusts económicos del país. Nadie puede entender que la Corporación Financiera Colombiana, un puntal del grupo AVAL que en 2008 tuvo utilidades por 224. 778 millones de pesos con activos por 3 billones, 430 mil millones de pesos e inversiones agroindustriales en Unipalma, Pajonales y Pizano S.A.; le ande quitando seis mil millones y algo más de los escasos recursos de AIS a los necesitados campesinos de Colombia. Unipalma, que pretende ser “una de las principales empresas proveedoras de material vegetal de propagación de palma de aceite en el país”, está asociada además con Unilever, la célebre multinacional que en 2008 tuvo ingresos por 40.523 millones de euros ¿Es posible que los dineros de los contribuyentes colombianos vayan a la caja de este gigante consorcio agroindustrial? También puede examinarse el caso de la firma Agropecuaria Aliar, que desarrolla cría de cerdos, cultivos de maíz amarillo y soya (con semillas importadas) para producir alimentos balanceados en la altillanura colombiana, circundante de los municipios de Puesto López y Puerto Gaitán. Participan un conjunto de empresas agropecuarias, originadas en distintas regiones, pero también están “asociadas” otras como Contegral y Finca S.A., del Sindicato Antioqueño, las cuales junto con Italcol (otro favorecido con AIS), controlan la producción de concentrados para animales, gracias a las importaciones de millones de toneladas de cereales y oleaginosas. Los financistas del proyecto son el Grupo AVAL (de nuevo), Bancolombia y Helm Services (antes Banco de Crédito). El plan de Aliar, sobre el que se han vertido miles de millones de pesos del AIS, tiene en este programa oficial el apalancamiento financiero que permite a “inversionistas” y prestamistas ir a la fija, ahí sí, con “Ingreso Seguro”. Un esquema similar fue el que se quiso montar en Carimagua, basado en la titularización a futuros de la producción de aceite de palma.

Estos ejemplos, junto con lo ya conocido en etanol y agrodiesel, explican la defensa de lo que Uribe llama la “empresarización del campo”, que no es más que el montaje de una agricultura de élite, respaldada por dineros gubernamentales en manos de una minoría, que sirva de puerta de entrada al campo al capital financiero privado. Hacer de los agro-negocios el nuevo objeto de “financiarización” con el apoyo oficial como soporte primero para cubrir los riesgos inherentes.
Uribe mismo manifestó, cuando visitó a Aliar en junio de 2008, que ese “dinamismo empresarial y con empresarios internacionales”, “en el segundo año de la Ley Agro Ingreso Seguro”, estaría levantado “por 200 mil millones de inversión”. No en vano se propaga que AIS ha gastado más de 300 mil millones apalancando créditos, como buen fiador. Los subsidios al crédito (DTF -2) corren al sector bancario que añade a sus ya jugosos balances los recursos del agro. Es obvio que en tal diseño no caben ni campesinos, ni la agricultura familiar y ni siquiera quienes fueron productores modernos (por los años 60 y 70); nada tienen que hacer.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Brutalidad animal en Cali

Que tal esto, le rociaron gasolina y lo prendieron para obligarlo a trabajar.
Seguimos en Colombia maltratando nuestros animales ya no solo en las famosas cabalgatas que solo tienen como fin emborracharse y llevar al limite lo caballos, no llegar hasta la brutalidad que diriamos cual es el animal? que tristeza muchos Colombianos trajamos por la proteccion y defensa de todos los seres vivos y las autoridades con actitudes pasivas y complices ayudan a que los maltratadores y barbaros sigan sin castigo.
Esperamos que las autoridades de todo indole se apersonen de este caso de los muchos que presentan en el pais.

martes, 13 de octubre de 2009

Un capítulo ya visto, Por Daniel Coronell

Un capítulo ya visto
Por Daniel Coronell

OPINIÓN

Mientras que los competidores tenían que poner de su bolsillo o apalancarse en el sistema financiero, los ganadores trabajaban con plata del estado

Sábado 10 Octubre 2009
No es la primera vez que el Presidente intenta capitalizar sus propios escándalos. Confiado en la credulidad sin límites de su fanaticada, Uribe espera sofocar con falsos enojos y frases pretendidamente enérgicas, las evidencias de un nuevo hecho de corrupción de su gobierno.Ahora resulta que el reparto de millonarios regalos a financiadores de sus campañas de elección y reelección -e incluso a empresas a las que están vinculados funcionarios de su administración- fue un engaño que padecieron él y sus ministros de Agricultura; y no el resultado de una política deliberada para favorecer a sus poderosos amigos.Tristemente para él -y como suele suceder en algunas telenovelas a las que su propio éxito condena a un alargue artificial-, los espectadores empiezan a conocer los trucos del libretista. Hace un tiempo sucedió algo parecido.El Grupo Nule, gigantesco contratista de construcción y experto en obras de infraestructura, ganó la codiciada concesión de la Autopista Bogotá-Fusa.
La plata para financiar la obra vino de fondos públicos. La Dirección Nacional de Estupefacientes les prestó a los Nule, a una buena tasa de interés, cerca de 26.000 millones de pesos de dineros incautados a la mafia.En esa ocasión -como en esta de Agro Ingreso Seguro- no había nada ilegal. Para impedir cualquier desvío, el dinero, aprobado en la administración de un señor Vives, fue manejado a través de una fiducia (casualmente Fiduagraria, dependiente del Ministerio de Agricultura). Estupefacientes recibiría un interés mejor que el de la inversión en títulos de la Nación. La deuda estaba garantizada por los desembolsos del propio Estado, a través del Inco, y por la solidez del grupo constructor.Sólo había un detallito que hacía difícil la presentación de la operación: se supone que la Nación apela al sistema de concesiones viales para no usar sus propios recursos en la construcción de obras de infraestructura. Con la novedosa figura de los Nule, la propia Nación terminaba financiando a los particulares favorecidos por una concesión.
Mientras los competidores tenían que poner la plata de su bolsillo o apalancarse en el sistema financiero con sus tasas usuales, los ganadores trabajaban con la plata del Estado, que era a la vez otorgante y fiador del multimillonario negocio.Pasaron semanas en la discusión sobre la conveniencia y la justicia de la figura, hasta que un buen día, en una entrevista de radio, el presidente Uribe le puso el punto final a la controversia.Usando el encendido tono de la dignidad ofendida, el Jefe del Estado les exigió a los Nule la inmediata devolución de los dineros. Ordenó abrir investigación contra los funcionarios que aprobaron y firmaron el préstamo.
Solicitó a los organismos de control que determinaran la existencia de un posible tráfico de influencias y remató diciendo que debería existir un responsable político de lo que él mismo calificó como una irregularidad.La exaltada entrevista fue concedida a Caracol, el 16 de agosto de 2006. Han pasado más de tres años desde eso.
Ningún funcionario fue investigado nunca por estos hechos.
Nadie pagó la responsabilidad política por ellos. En cuanto a los 26.000 millones, les cuento que -hace más de un año- le pregunté al amable empresario Guido Nule si su empresa los había devuelto tal como lo reclamaba el presidente Uribe. Él me informó que no y que jamás deshicieron el préstamo porque eso implicaría reconocer una ilegalidad que no existió. Me aclaró, eso sí, que pagaban puntualmente sus cuotas.En unos meses -cuando este escándalo también se haya olvidado- sabremos si los Lacouture Dangond, los Lacouture Pinedo, los Vives Lacouture y los Dávila Abondano, entre otros, retornaron los millonarios regalos que -con plata de los colombianos- les entregó el gobierno del Presidente cuyas campañas ellos han financiado.

domingo, 11 de octubre de 2009

A H1N1 otra Mirada a las campañas

CAMPANAS POR LA GRIPE A from ALISH on Vimeo.



TERESA FORCADES, doctora en Salut Pública, hace una reflexión sobre la historia de la GRIPE A, aportando datos científicos, y enumerando las irregularidades relacionadas con el tema.

Explica las consecuencias de la declaracion de PANDEMIA, las implicaciones políticas que de ello se derivan y hace una propuesta para mantener la calma, así como un llamamiento urgente para activar los mecanismos legales y de participación ciudadana en relación a este tema.

viernes, 6 de marzo de 2009

El poder de los medios según los medios

Según Aula Mundo.es
El cuestionado poder de los medios de comunicación
Los medios de comunicación se han convertido en un agente social imprescindible en nuestros días. Pero, ¿hasta dónde llega su poder? Los puntos de vista se enfrentan al valorar su influencia en las audiencias
SI
En la actualidad nos vemos sometidos a un bombardeo de informaciones por los medios de comunicación. En las últimas décadas se ha incrementado notablemente el poder de influencia de los medios debido a la facilidad con que llegan a la población. No todos lo hacen con la misma fuerza. La televisión ostenta el máximo poder.
Como afirma el dicho, “una imagen vale más que mil palabras”. Y de esto se aprovechan los publicistas y los informadores. Los primeros para vender sus productos y los segundos para ofrecer su versión de la realidad. Los resultados son magníficas ventas y una audiencia convencida por lo que lee, escucha o ve. El componente afectivo-emocional del hombre no conviene olvidarlo pues la razón no domina toda su vida.
Por otra parte, han proliferado los grandes grupos de comunicación y con ellos la uniformidad de los mensajes. Así, una televisión, una radio y un periódico, que pertenecen a un mismo propietario, darán una versión similar de los hechos. Aquí radica su poder: en la posibilidad de llevar a la población el mensaje que ellos quieren. De esta forma, los intereses económicos y políticos priman sobre los propios de los medios de comunicación: informar y ser un servicio para la sociedad.
Para confirmar lo dicho hasta ahora podemos fijarnos en las campañas electorales. La mayoría de ellas están diseñadas pensando en los medios. No se trata ya de convencer al electorado con propuestas y políticas. Hay que ganar votos y los medios, sobre todo la televisión, son el vehículo apropiado para llegar al mayor número de personas posible.
NO
Fue Douglas Carter el primero que calificó en la primera mitad del siglo XX a los medios de comunicación de “cuarto poder”. Desde entonces, esa situación se ha incrementado con creces, pero también las voces críticas que se alzan en contra de los llamados “creadores de opinión”, que han desbordado con mucho sus funciones.

Aunque no es raro escuchar eso de que “la audiencia se traga lo que le echen”, la realidad es bien distinta. Los lectores, oyentes y televidentes conservan su capacidad crítica, es más, se ha visto aumentada a raíz de la excesiva politización de los medios de comunicación actuales. La audiencia es perfectamente consciente de que algunos mensajes tienen unas tendencias muy definidas. Ahí entra su capacidad de seleccionar aquella información que les interese.

Además, los medios no son la única fuente de conocimiento del mundo que nos rodea. El entorno, la educación, la familia, los amigos, el trabajo... todo influye a la hora de posicionarse en una determinada visión del mundo. No hay que olvidar que los medios no logran llegar a importantes capas de la sociedad, por lo que su poder en ese sentido está limitado.
Vivimos en una sociedad en la que los grupos de comunicación se han convertido en grandes protagonistas. Pero también han aumentado las voces críticas en contra de los criterios que siguen esos grupos y su total sumisión a intereses económicos. Afortunadamente, la audiencia se ha dado cuenta de ello, y no se deja manipular tan fácilmente.
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Author: Butzer
El poder de los medios de comunicación es algo que todos hemos podido constatar desde hace mucho tiempo. Los medios ensalzan figuras, formas de actuación y encumbran a personajes y personas. Pero también estos al igual que pueden llevarlo a uno a lo más alto, pueden hacerlo caer tanto en popularidad como en credibilidad en cuestión de tiempo. Este gran poder que se está alzando cada vez más en la actualidad, tiene un gran potencial y de ahí es que estén surgiendo tantos intereses por parte de empresarios y de partidos políticos por controlarlo.
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